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lunes, 12 de julio de 2010

El Trabajo es tu digno Laurel.

Gordon B. Hinckley2

 

“En toda la tierra no hay substituto alguno del trabajo productivo, que es el proceso por el cual los sueños se convierten realidad y las visiones se convierten en dinámicos logros.

La mayoría de nosotros somos haraganes por naturaleza; preferimos divertirnos a trabajar… Un poco de diversión y un poco de ocio son buenos; pero lo que hace destacar la vida de una mujer o un hombre es el trabajo… El trabajo es lo que nos provee el alimento que nos nutre, la ropa que usamos, la casa en la que vivimos… si queremos progresar y prosperar [individual y colectivamente]… no podemos negar la importancia del trabajo de manos diestras y de mentes instruidas.”

(Gordon B. Hinckley, Liahona, marzo de 1993, pág. 5)

sábado, 10 de julio de 2010

El Tiempo.

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Tú tienes un valioso tesoro que es tu tiempo, un recurso que minuto a minuto desaparece y que no es otra cosa que la oportunidad que todos tenemos de utilizarlo para descubrir nuestro verdadero SER

¿Y sabes que sucede cuando estás odiando a alguien ? le estas regalando instantes precioso de tu vida a quien dices no querer

Cada minuto que piensas en el daño que te hicieron, cada segundo que tu mente ocupa el pensar lo lastimado que quedaste, lo grave de la ofensa recibida; estás dando lo mas valioso que posees a quien mas dices odiar... tu tiempo

En una forma o en otra, el responsable de como te sientes eres tu mismo, eres tú quien sufre cada momento desagradable que recuerdas, eres tú quien revive, como si fuera hoy, los incidentes que consideras mas dañinos para tu persona y al hacerlo eres ofendido nuevamente; cada vez que lo recuerdas tu organismo se envenena y tu alma también.

PERDONAR a los demás es perdonarnos a nosotros mismos

Yo te perdono de todo corazón porque al perdonarte me perdono a mi mismo y libero para siempre mi SER de esos obstáculos.

Yo te perdono porque reconozco en ti una manifestación diferente, pero una misma esencia.  Yo te perdono porque

Tu eres Yo y Yo soy Tú.

Víctor Vejar

Mi Apariencia

Duoglas Callister.

 

“Una vez conversé brevemente con la gran actriz Audrey Hepburn mientras se encontraba filmando la película Mi Bella Dama. Me habló de la primera escena en la cual ella representa a una joven florista, pobre y sin educación; le habían ensuciado la cara con carbón para que su aspecto estuviera de acuerdo con lo que le rodeaba. ‘Pero’, agregó con mirada picaresca, ‘me puse perfume para recordarme que por dentro todavía era una dama’. Para ser una dama no es necesario el perfume, pero sí se requiere aseo, modestia, autoestima y orgullo en la apariencia”.

(Douglas L. Callister, Liahona, junio de 2009, págs. 27-30)

La Felicidad Objeto y propósito de nuestra existencia.

Excelente

"La felicidad es el objeto y propósito de nuestra existencia; y también será el fin de ella, si seguimos el camino que conduce a la felicidad; y este camino es virtud, justicia, fidelidad, santidad y obediencia a todos los mandamientos de Dios. Mas no podemos guardar todos los mandamientos si en primer lugar no los sabemos, y no podemos esperar saberlos todos, o saber más de lo que ya sabemos a menos que cumplamos o guardemos los que ya hemos recibido".

(José Smith, Enseñanzas, pág. 312)

Esta definición en la cual profundicé en el mensaje anterior, parece una simple receta, sin embargo, tanto hombres como mujeres, tanto jóvenes como viejos, tanto los que conocen el Evangelio, como los no miembros, parecen dedicar mucho tiempo y energía hacia la búsqueda de la felicidad. Buscan, siempre buscan y nunca parecen encontrar la pócima de la felicidad.

Al contemplar los diferentes caminos que muchos siguen para llegar a la felicidad, me he dado cuenta de que muchos, si no es que todos, han seguido el camino equivocado. A menudo la búsqueda ha sido sin tregua, pero no se concentran realmente en la felicidad, sino que se han conformado con situaciones de nivel inferior a la felicidad, como por ejemplo el placer. Porque la felicidad se encuentra cerca del gozo, pero lejos del placer. Aunque los elementos del placer pueden ser y a menudo son incluidos como elementos importantes, estas dos experiencias, el placer y la felicidad no son sinónimos, ni siquiera uno es un elemento del otro.

Recuerdo cuando era niño, mi abuela me llevaba frecuentemente al mercado y siempre me compraba un pequeño juguete, yo me sentía feliz. Un día le pedí a los reyes magos me trajeran un trenecito eléctrico, me concedieron mi deseo. Como con todos los juguetes que me compraron, mi felicidad no era duradera, una vez pasada la novedad, el juguete me aburría y lo hacía a un lado. Un día que quise jugar con mi trenecito, me di cuenta que las baterías habían soltado un líquido que había echado a perder mi trenecito. Así nos pasa con todo, desde mis juguetes de menos de un dólar, hasta el auto deportivo de 100,000 dólares. Las cosas materiales no producen la felicidad, pero sí llegan a poseernos y nos pueden producir mucha tristeza.

Pero siempre estamos en pos de esas cosas, el teléfono celular más moderno, la computadora más moderna, la ropa de moda, le televisión enorme de cuarzo líquido, la última película de Harry Potter, el disco de moda, en fin, tocaré el punto más adelante.

miércoles, 7 de julio de 2010

El barquito de madera.

Bote

Un muchacho se hizo un barquito de madera y salió a probarlo en el lago, pero sin darse cuenta, el botecito, impulsado por un ligero viento, fue mas allá de su alcance.
Apenado, corrió a pedir ayuda a un muchacho mayor que se hallaba cerca, para que le ayudara en su apuro. Sin decir nada, el muchacho mayor empezó a coger piedras y echarlas, al parecer en contra del barquito.
El pequeño pensó que nunca tendría su bote otra vez y que el muchacho grandote se estaba burlando de él, hasta que se dio cuenta que en vez de tocar el bote, cada piedra iba un poco mas allá de éste y originaba una pequeña ola que hacía retroceder el barco hasta la orilla.
Cada piedra estaba calculada.
Por último, el juguete fue traído al alcance del niño pequeño, quien quedó contento y agradecido con la posesión de su pequeño tesoro.
A veces ocurren cosas en nuestra vida que parecen desagradables, sin sentido ni plan; pero si esperamos un poco nos daremos cuenta de que cada prueba, cada tribulación, es como una piedra arrojada sobre las quietas aguas de nuestra vida, que nos trae mas cerca de Dios.

Desperdicias la vida por remordimientos pasados a pesar de que sabes que eso ya pasó y no puedes hacer nada para remediarlo. Vives esperando con temor y zozobra el futuro, temiendo cosas que, lo mas probable nunca sucederán. Y de esos dos estados irreales y sin solución, haces un presente infeliz. No te das cuenta que lo único que te pertenece es el hoy, y tú en este momento. Nada más. No hay nada seguro. Solamente el momento que estás viviendo. Y si no eres feliz es por el temor al futuro y remordimiento del pasado. El día que entiendas que HOY es lo único y tienes que vivirlo a plenitud, tu vida cambiará en forma radical. Tal vez te lleve mucho tiempo lograrlo, pero tienes que intentarlo. Porque solo tú te puedes dar lo que tanto deseas; paz, felicidad, amor. Vives esperando que algo suceda, que algo o alguien de repente te haga feliz y te quite la mediocridad de encima. Esa esperanza es falsa, es muchas veces producto de tu cobardía de no enfrentarte a tí mismo. Los hombres que viven de la esperanza, se mueren esperando. Solo tú puedes ser el juez final de lo que es bueno para tí.

¿Por qué esa falta de interés en el presente?, el hoy lo ves como una consecuencia de la casualidad, crees que estás donde estás porque es tu destino, pero no te das cuenta de que si no haces nada hoy, el mañana, o sea, el HOY del futuro, va a ser igual de incierto; hoy es el momento de crear, es el momento de planear y realizar, nada más hoy, y si no lo haces así, nunca lograrás nada.

Necesitas olvidarte de lo que pudiste ser antes de nacer y lo que será de ti después de morir, eso no es tuyo, no te pertenece, lo único que si te  pertenece es tu lapso de vida, y en ese lapso lo único que tienes es el presente. Necesitas vivirlo con la plenitud del sol, con la alegría de las flores, con la melancolía de la lluvia. Eres parte del mundo natural que te rodea, no vivas en el mañana que no te pertenece, no pienses en la muerte, que como gran misterio que es, puede ser la suprema felicidad, o el sueño para siempre.

Hector Tassinari

Vivamos el momento, aprendamos del pasado.

Hector Tassari

 

Desperdicias la vida por remordimientos pasados a pesar de que sabes que eso ya pasó y no puedes hacer nada para remediarlo. Vives esperando con temor y zozobra el futuro, temiendo cosas que, lo mas probable nunca sucederán. Y de esos dos estados irreales y sin solución, haces un presente infeliz. No te das cuenta que lo único que te pertenece es el hoy, y tú en este momento. Nada más. No hay nada seguro. Solamente el momento que estás viviendo. Y si no eres feliz es por el temor al futuro y remordimiento del pasado. El día que entiendas que HOY es lo único y tienes que vivirlo a plenitud, tu vida cambiará en forma radical. Tal vez te lleve mucho tiempo lograrlo, pero tienes que intentarlo. Porque solo tú te puedes dar lo que tanto deseas; paz, felicidad, amor. Vives esperando que algo suceda, que algo o alguien de repente te hagan feliz y te quite la mediocridad de encima. Esa esperanza es falsa, es muchas veces producto de tu cobardía de no enfrentarte a tí mismo. Los hombres que viven de la esperanza, se mueren esperando. Solo tú puedes ser el juez final de lo que es bueno para tí.

¿Por qué esa falta de interés en el presente?, el hoy lo ves como una consecuencia de la casualidad, crees que estás donde estás porque es tu destino, pero no te das cuenta de que si no haces nada hoy, el mañana, o sea, el HOY del futuro, va a ser igual de incierto; hoy es el momento de crear, es el momento de planear y realizar, nada más hoy, y si no lo haces así, nunca lograrás nada.

Necesitas olvidarte de lo que pudiste ser antes de nacer y lo que será de ti después de morir, eso no es tuyo, no te pertenece, lo único que si te  pertenece es tu lapso de vida, y en ese lapso lo único que tienes es el presente. Necesitas vivirlo con la plenitud del sol, con la alegría de las flores, con la melancolía de la lluvia. Eres parte del mundo natural que te rodea, no vivas en el mañana que no te pertenece, no pienses en la muerte, que como gran misterio que es, puede ser la suprema felicidad, o el sueño para siempre.